Ruta por la costa de Alicante

La costa alicantina se puede recorrer disfrutando de sus pueblos costeros descubriendo parajes llenos de encanto escondidos de las actividades playera.

Altea

Esta preciosidad de pueblo ha sabido explotar su encanto. Ocupado por turistas extranjeros hasta en días de lluvia, sus callecitas de casas blancas lo merecen. Arriba la preciosa iglesia de cúpula azul pone la guinda al pueblo.

Si se sigue callejeando desde la iglesia se encontrará una calle llena de bares y tiendas a cual más cuka.

Villajoyosa

Este pueblo ha dado una vuelta de tuerca a su arquitectura promocionando que cada casa sea pintada de un color. Así estrechas fachadas alternan los colores del parchís dando un resultado que merece la pena visitar.

Parque natural de las Salinas, Santa Pola

Cuenta con un museo pero la zona llena de fincas de agua rosada está cerrada al paso. Se puede ver solo desde la carretera. Hay otros trozos que cuentan con algún hueco para parar e incluso un caminito.

Lo impactante es mirar a los flamencos blancos con manchas rojas paseándose por las charcas, metiendo la cabeza en el agua para alimentarse.

Guardamar de Segura

De este pueblo familiar ya os había hablado. Aquí se puede disfrutar de las dunas y la pinada plantada para evitar que su avance se coma al pueblo.

También quedan unas ya deterioradas casas de pescadores, que en su tiempo tenían un cierto encanto.

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