Imprescindible en las colinas de Buda de Budapest, Hungría

Esta zona de Budapest la que le otorga el otro cachito del nombre tiene una parte muy turística y otras más desconocidas. De la zonas desconocidas solo pude explorar una y me que apuntado perderme por esas colinas para la próxima visita.

Distrito del Castillo

Esta visita es imprescindible y la harás con un montón de turistas contigo. Lo bueno que se concentran en un par de sitios, por lo menos en invierno y puede uno pasear tranquilamente por las callecitas.

Palacio

El palacio se puede visitar por dentro tras abonar el correspondiente importe, yo lo atravesé para poder ver las vistas de la ciudad y también pude dar una vuelta por uno de los laterales con también unas preciosas vistas de la ciudad.

Iglesia de St Matias

Espectacular, también hay que pagar pero por fuera puedes quedar totalmente satisfecho. Un blanco reluciente como recién pasado un cepillo y sus tejas de colorines salen bien en todas las fotos. Se la puede dar una vuelta de 360 grados sin ningún obstáculo.

Bastión de los pescadores

Este monumento que te recordará a los castillos de Disney, hay tornos pero parece que no hay que pagar. Lo más curiosos son las estatuas que vigilan la escalinata que te lleva abajo de la colina entre casas ya más pudientes.

Aunque hay mucha gente siempre hay un hueco entre los ventanales sin cristal. Hay parte del monumento que lo han ocupado restaurantes y en algunas zonas no te dejan subir.

Laberinto de Buda

Curiosísima experiencia. Son unas grutas que ocupan parte del subsuelo de la ciudad. Además increíble pero se está calentito y hay vapor, supongo que de ahí que proliferaran las termas en esta ciudad.

Tienes que seguir el circuito de las flechas que a veces te hará atravesar las cuevas en absoluta oscuridad, o con iluminación muy tenue. No sé cuantos turistas se les habrán quedado por ahí.

La decoración y la ambientación deja mucho que desear, pero la verdad es que a uno le transportan a la era en la que no había electricidad por 2500 la entrada. La visita dura como unos 30 minutos incluyendo el perderse y encontrarse varias veces. Pero solo bajando hasta donde se venden los tickets ya puedes apreciar parte de lo que vas a llegar a ver sino quieres pagar entrada.

Hospital en la Roca

Otro laberinto pero este más acondicionado, que fue Hospital  durante la Segunda Guerra Civil y luego utilizado durante la época fría para evitar ataques nucleares.

Lo han recreado bastante bien con indigentes cantidades de materiales de la época, tienen una impresionante colección de botellas, fármacos, utensilios para operar, máquina de rayos X inclusive y un largo etcetera. Lo que sobran son los muñecos a escala real que recreen las escenas cotidianas (pero sobre gustos no hay nada escrito).

La segunda parte recrea más su uso militar e intenta concienciar sobre las consecuencias de la guerra con muestras de lo que causa la bomba nuclear en Hirosima y Nagasaki.

La entrada cuesta 4.000 es un poco cara pero curioso si nunca has estado en un complejo de este tipo. La visita dura una hora y es guiada.

Archivo Nacional Húngaro

Este edificio ya es bastante bonito por dentro, pero lo poco que pude entrar a echar un vistazo es espectacular. Tiene todas las paredes ricamente adornadas de frescos. Lo que le da un aire oscuro. Lo malo que sigue funcionando así que solo se puede visitar Lunes y Martes a las 10, 11 y 14 en grupos por unos 1200 florines.

Oficina de Correos

Aconsejo entrar a echar un vistazo a la oficina de correos, ya que aún conserva las ventanillas de madera que parecen que tiene encerrados a los empleados dentro. No esperes ningún tipo de amabilidad por parte de ellos.

Barrio de Obuda

Este barrio queda más alejado de la ciudad pero tiene un par de puntos de interés y algunos edificios históricos que si se tiene tiempo conviene acercarse. Me pude acercar con el autobús número 8 o el tranvía número 1.

Anfiteatro romano

Justo me baje en la parada del anfiteatro y allí en medio rodeado de bloques de edificios modernos y soviéticos te lo encuentras. Con una pequña valla y de libre acceso lo que queda de un anfiteatro romano expuesto a los elementos.

No te pierdas unas callejuelas que hay al lado llena de comercios y restaurantes que tiene unas casas bastantes monas de diferentes colores que parecen datar de tiempos más antiguos

Florian Ter

Esta plaza es bastante curiosa. En la parte superior flaqueada por unos modernos bloque de viviendas de color verde se puede ver un parque que en una esquina tiene resto romanos como un par de columnas.

Pero más asombrosos es el subterráneo que existe debajo de la autopista y permite salir a varias partes del barrio, está decorado con muestras romanas (que espero que sean réplicas) y en medio de todo ello hay unas termas romanas en un lamentable estado.

Paseo

Este barrio además tiene sorpresas en cada esquina, se puede encontrar casitas monas de otros siglos conviviendo con bloques grises sovieticos o mini-rascacielos de viviendas ultra-modernas. Yo di un pequeño paseo porque la nieve no me facilito la tarea.

Ruta completa por Budapest aquí

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